jueves, 1 de noviembre de 2012

LÍNEA DEFENSIVA DEL CLOT DEL GALVANY 1ª PARTE


En las construcciones defensivas del Clot del Galvany, en la zona litoral conocida como “Los Arenales del Sol”, se hallan cinco casamatas y dos trincheras que construyó el ejército republicano en previsión de una eventual invasión terrestre de las tropas franquistas que podrían llegar vía marítima desde Mallorca. Hay que tener en cuenta que Las Islas Baleares, menos Menorca que permaneció republicana hasta 1939, fueron territorio de Franco desde el inicio de la Guerra Civil.
Estas cinco casamatas se encuentran ahora en buen estado de conservación gracias a que se rehabilitaron hace relativamente poco. En su interior existían nidos de ametralladoras, puestos de mando, baterías de artillería antiaérea pesada, etc. Llaman mucho la atención los gruesos muros y techos, construidos con hormigón armado, que poseen troneras y huecos para las armas y para la vigilancia y observación de la zona a cubrir. De entre las casamatas destaca la construida en el centro de la laguna más grande del paraje, que es del estilo de las existentes en la famosa “Línea Maginot” en Francia. En la casamata central se hallaba el puesto de mando, así como dos cañones antiaéreos de 20 milímetros ORLIKON y las unidades de transmisiones.
Como ya he dicho antes todo esto fue en previsión de un posible desembarco franquista, porque en realidad nada de esto se dio, ni hubo desembarco ni combates por esa zona, quizás eso haya ayudado a que hoy en día aún podamos ver y disfrutar de algunas de estas construcciones.  
El paraje natural Clot del Galvany tiene una superficie de 366,31 ha, se localiza en las partidas rurales de El Altet y Los Balsares, en el termino municipal de Elche. La entrada principal al paraje se encuentra por la playa del Carabassi.
                                          

Cañón ORLIKON es un cañón muy ligero y fácil de transportar, el ejército republicano llegó a tener cerca de un centenar de estas armas a lo largo de la Guerra Civil

Estas son algunas de las fotos del paraje:
                         






CASAMATA 1
Esta casamata es la primera que nos encontramos a la entrada del paraje de El Clot.
Está a unos 200 metros de la playa.
Es una casamata doble, su construcción es diferente a las demás, utiliza en un 50% la orografía del lugar, puesto que desde su entrada recorre por debajo de una pequeña loma unos 30 metros hasta llegar a los puestos de tiro, el resto está construido con piedra y cemento.
La entrada está oculta por matorrales y dispuesta de forma que si tuvieran que huir los ocupantes de la casamata, corrieran menos peligro.
La entrada se realiza por unas escaleras de 9 peldaños hacia abajo, en el rellano encontramos la primera tronera que servía posiblemente para vigilar la zona. Luego giramos hacia la derecha y nos introducimos en un túnel de unos 22 metros de largo (necesario llevar linterna), llegamos a una bifurcación, a la derecha se andan 10 metros y llegamos a un puesto de tiro, el habitáculo es de 2x2 metros con tres troneras y un banco de descanso que lo rodea.
Desde la bifurcación  hacia la izquierda andamos unos 12 metros y nos encontramos con el otro puesto de tiro de las mismas características al anterior. Los 2 puestos de tiro quedan a ras del suelo. 






Vista desde la parte alta de la casamata









                                                  

CASAMATA 2
A unos 200 metros de la primera se encuentra la segunda casamata. Se halla a unos 15 metros de altura del nivel base de la vaguada, por su altura es más visible que las demás, es doble con puerta de entrada por detrás. Se compone de 2 habitáculos a los cuales se accede por una escalera de 4 peldaños, cada pieza de esta casamata tiene 3 troneras de disparo con una visión muy clara de toda la hondonada, y por su altura parece muy segura y eficaz en caso de enfrentamiento armado. Los puestos de tiro tienen una alzada de piedra para poder tirar bien. Esta casamata está construida en piedra y cemento. 






 Esto es una vista desde arriba de la casamata



 Esta es otra vista desde la parte superior de la casamata

CASAMATA 3
En el centro del paraje de El Clot del Galvany, se encuentra situado un gran búnker en muy buen estado de conservación. Se encuentra justo en medio de la laguna más grande del paraje, en invierno es muy difícil acceder hasta el búnker puesto que se encuentra rodeado de agua, únicamente en los meses de verano quedan zonas secas que facilitan el paso hasta el pequeño montículo donde se encuentra situado el búnker.
En esta posición estuvieron emplazados varios cañones del tipo Orlikon como defensa del emplazamiento, también sirvió como zona de reposo de la tropa que se hallaba posicionada en las distintas casamatas, refugios y trincheras de la zona.
Fue también lugar en donde los oficiales descansaban y tenían sus reuniones y además sitio para la intendencia de la tropa.
Este búnker tendrá unos 20 metros de largo por 10 de ancho, es doble, si lo partiésemos por la mitad serían igual las dos mitades, se accede al interior por una puerta trasera situada en el centro del búnker y contiene 21 habitáculos de diferentes dimensiones. Además en el interior se pueden ver dos pequeñas celdas que posiblemente estuviesen reservadas para, llegado el caso de hacer algún prisionero, poderlo confinar en un lugar seguro.
Tiene 16 troneras, 10 en alto y 6 al nivel del suelo, todas ellas dan al frente de la laguna con muy buena visión de todo el entorno.     
                 



























Vista desde la parte superior de la casamata
Vista desde la parte superior de la casamata





CASAMATA 4
A unos 150 metros de la casamata 3 está la más pequeña de las casamatas, podríamos decir que se asemeja más a un refugio por sus dimensiones. Su forma es parecida a la de una tienda de campaña canadiense, tendrá unos 3 metros de largo por 1,50 de ancho. En su interior, al cual se accede por unos escalones, hay un medio banco de descanso y 5 troneras de tiro. Este refugio está situado en un pequeño montículo a unos 3 metros del nivel de la vaguada. Sus troneras miran justo al frente del paraje.
















Vista desde la parte superior de la casamata



CASAMATA 5 Y TRINCHERA 1
 A unos 100 metros se encuentra la casamata 5. Esta casamata, que a diferencia de las demás está construida con hormigón armado, es doble, con 6 troneras. Una parte de la casamata está orientada hacia el lado derecho de El Clot y cubre perfectamente la carretera Cartagena-Alicante que pasa a escasos 100 metros de allí. La otra mitad de la casamata está dirigida hacia el interior del paraje y cubre un camino que discurre a lo largo de todo El Clot del Galvany. A la casamata se entra por la parte posterior de esta y por una trinchera que se encuentra adosada al búnker. La trinchera tendrá unos 27 metros de largo por 1 metro de ancho con una bancada en todo lo largo de la trinchera que permite una muy buena visibilidad para el disparo.
Con esta casamata se cierra la línea defensiva de El Clot del Galvany.















Vista desde la parte superior de la casamata
   


TRINCHERA 3
 Estas trincheras están fuera del entorno de El Clot del Galvany, exactamente se encuentran al otro lado de la carretera. Posiblemente sean anteriores a la construcción de las casamatas del interior de El Clot. Las trincheras se hallan en un pequeño montículo a unos 20 metros de la carretera que va desde Santa Pola a Alicante y que sirvieron para poder defender una posible entrada a Alicante de tropas franquistas desde esta zona.
Habrán unos 350 metros de trincheras con una pequeña caseta para el descanso de la tropa que cubría esta trinchera, también existe un túnel de unos 50 metros que baja hasta los pies del montículo de esta defensa, y varias escaleras de subida a lo alto de la trinchera, sitio que fue utilizado para el emplazamiento de varias ametralladoras para poder defender mejor esta posición.   



















Soporte para colocar el fusil       

En esta trinchera establecieron el cuerpo de guardia, donde probablemente habría un oficial que sería el encargado de ordenar las guardias en todo el entramado de trincheras.
En las fotos se puede ver perfectamente el contorno de la caseta de guardia sus dimensiones eran de 4m. de larga por 3m. de ancha, con una puerta que facilitaba la entrada por la parte de dentro de la trinchera, de 80cm. de ancha, y una ventana de 1m. de ancha.


                                           



Puerta de entrada al cuerpo de guardia
                                                                               
Ventana
                                                                     



                                                                             
                                                                             
                                                                             


                                                                               


Paco Alcolea
Noviembre 2012                                                         


lunes, 2 de julio de 2012

CONMEMORACIÓN DE LOS 71 AÑOS DE LOS FUSILADOS DE ASPE (1-7-2012)


ALOCUCIÓN 1ª
Hoy quisiera aprovechar este momento para hacer un pequeño homenaje a las mujeres  de estos hombres que yacen aquí enterrados , mujeres que quedaron viudas, en muchos casos muy jóvenes, y que tuvieron que soportar durante largos años la dureza de la posguerra, marcadas por ser rojas y con la dificultad añadida de tener que sacar adelante unos niños pequeños.
Ellas, que con total abnegación dedicaron toda su vida a que no se notase la ausencia del padre. Y a que la dificultad para cubrir todas las penurias, que eran muchas, no fuesen demoledoras para sus vidas. Eran tiempos difíciles incluso para familias sin estos problemas.
Tuvieron que hacer verdaderas proezas para alimentar a sus hijos, para poderlos vestir decentemente, para poderlos educar con dignidad y sobre todo y más importante si cabe, para que tuviesen una relación normal con el resto de la gente.
Ser hijo de un rojo era un estigma difícil de superar, pero ahí estaban las mujeres-madres-abuelas para darles todo el cariño del mundo.
Estas fueron las mujeres que tuvieron que ir a recocer a sus maridos asesinados, a lavarlos, arreglarlos y después darles un digno entierro.
Estas fueron las mujeres que sacaron adelante la generación de nuestros padres.
Estas fueron las mujeres que se pasaron muchos años de negro, recordando a sus maridos.
PACO ALCOLEA




      
ALOCUCIÓN 2ª
 Según algunos historiadores el número de víctimas de la represión franquista habidos durante la guerra civil, la posguerra y el largo franquismo fue de aproximadamente unas 190.000 víctimas en todo el territorio español.
Los asesinatos “legales” en cumplimiento de veredictos dictados por tribunales militares, fueron muchos y siempre auspiciados por el régimen franquista.
La represión franquista tenía como objetivo prioritario el de atemorizar a la población española que no comulgaba con el régimen. Vivian instalados en la impunidad que les proporcionaba el franquismo.
Y todo esto lo digo porque a pesar de que ya se sabe que hubieron muchos asesinatos después de terminada la guerra, por ejemplo el de nuestros abuelos o padres, todavía hoy hay gente que lo niega o le es indiferente sin pensar en las familias que aun buscan a sus seres queridos en fosas comunes, y otros como es nuestro caso nos tuvimos que conformar con visitarles y traerles flores de vez en cuando  y sobretodo callar                     

PACO ALCOLEA






  
ALOCUCIÓN 3ª                                

LA VIDA ES UN ESTADO TEMPORAL

TESTIMONIO 1
A veces siento la terrible sensación de que no voy a poder hacer nada para revertir esta situación anquilosada en el tiempo del despropósito. Aunque tal vez no sea una sensación sino una realidad de pronóstico complicado de resolver.
Hoy escribo confirmando lo que ya de antemano presuponía desde hace tiempo. Esta mañana hemos sido juzgados todos los de Aspe y la sentencia no ha sido nada compasiva con nosotros, han pedido la pena de muerte para todos los allí juzgados, la conmoción ha sido muy grande, unos se echaron a llorar, otros maldecían el veredicto, yo por mi parte me quedé abatido y abstraído por un mar de pensamientos que no llegaba a concretar, seguramente por lo dramático de la situación. La boca se me quedó seca y notaba como un frío  me recorría todo el cuerpo. Yo estaba sentado en la segunda bancada de una sala pequeña en la que solo estábamos los presos, el juez, dos abogados y cuatro guardias; ya no había nadie más, el juicio duró muy poco parecía que todo lo tenían resuelto de antemano y que las excusas que alguno de nosotros intentó dar, no iban a servir de mucho.
Cuando el juez dio la orden de abandonar la sala yo me giré hacia mi izquierda para salir de allí y por unos segundos pude ver a mi mujer y a mis hijos por una de las ventanas de la sala, me hacían señales con la mano y mi mujer me mandaba besos, también había familiares de los otros presos, al instante uno de los guardias empezó a empujarnos con la culata del fusil, para que nos dirigiéramos hacia la puerta que nos trasladaba de nuevo a las celdas, en el corto trayecto de atravesar la sala no perdí ni por un momento la visión de mi familia, quería retener ese instante furtivo en mi cabeza, posiblemente esa fuese  la última vez en la que viese a mi esposa y a mis hijos.
Pobres hijos míos. En lugar de estar en casa tranquilamente jugando como su edad  requiere, se encuentran aquí bebiendo la hiel de la venganza.
.Hoy no he comido nada, y eso que mi mujer me ha traído un paquete con algo de comida y hambre no nos falta a ninguno.
En la celda somos seis personas hacinadas en una pequeña estancia en la que apenas caben dos literas de tres alturas un lavabo y un retrete, del cual emana un olor nauseabundo aunque lo mantengamos tapado durante todo el día,  en un rincón de la pieza un cajón como mesa y una banqueta, en la cual me encuentro yo ahora sentado escribiendo. Escribo rápido, porque a las nueve apagan la luz y ya falta muy poco.
Aquí se pasa mucho frío, solo tenemos una manta raída y andrajosa y andamos tapados con ella durante todo el día, a la hora de dormir, por la noche, se hace más insoportable el frío porque entre otras cosas la única ventana que tenemos en la estancia no se puede cerrar. Aunque nosotros tenemos un modo de procurarnos algo de calor, en cuanto los guardias pasan por las celdas y hacen el recuento, nos instalamos los seis en tres literas y con el calor de nuestros cuerpos hacemos algo más soportable la noche.
De los seis que estamos en la celda tres somos de Aspe Miguel Cremades que es tío mío, Jerónimo  Martínez “Jeromico” como le llamamos nosotros y yo, otros dos son de La Romana Antonio y Julián ambos hermanos, Julián que es el mayor cuida mucho de su hermano enfermo de tuberculosis al cual le niegan la enfermería en donde estaría mucho mejor atendido que en este antro. Y el último es Víctor Amorós maestro de escuela y gran amante de la poesía con la cual nos deleita de vez en cuando, haciéndonos más soportable nuestra reclusión, también nos asiste con nuestras cartas a la hora de escribirlas o leerlas.
Al fin y al cabo, por lo menos entre nosotros intentamos cuidarnos, llevarnos bien y en todo lo posible levantarnos la moral que principalmente es lo más complicado y al mismo tiempo lo más importante, la dignidad de cada uno de nosotros es la dignidad de todos los que estamos aquí confinados.
Si no fuera por lo dramática que es esta situación diría que es hasta ridícula. De los tres de Aspe que somos aquí ninguno intervinimos en los hechos de los que se nos acusa. La sola presencia ese día en aquel lugar ha bastado para condenarnos a muerte sin paliativos.
Acaban de apagar las luces, otro día que se nos va.
 Francisco Alcolea Cremades
Alicante. Viernes 2 de Abril de 1941

Paco Alcolea





                                           

lunes, 11 de junio de 2012

ARTE PRESO 2ª PARTE (REFORMATORIO DE ADULTOS DE ALICANTE 1939 - 1941)