martes, 24 de marzo de 2026

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Y DE POSGUERRA – ESCUELA PRIMO DE RIVERA – CREVILLENTE – ALICANTE                

Las escuelas municipales Luis Bello fueron un espacio educativo para los niños y niñas en tiempos de guerra. Su director era Alarico López Teruel, el cual se incorporó a finales de enero de 1934.
Durante su estancia, el director implantó un programa pedagógico de enseñanza integral y activa dentro de un orden cíclico concéntrico que se dividía en tres partes: realidades, ensayos y aspiraciones dónde, el desarrollo de aprendizaje partía de la personalidad de cada alumno.

                                                                               















                                                                                     
                                                                                      
                                                                                    
                                                                                      
                                                                                      

El grupo escolar se construyó en 1928 durante la dictadura de Primo de Rivera dentro del programa Escuelas Nacionales, rehabilitando el primitivo lavadero municipal. Razón por la cual fue su nombre hasta la II República. Al llegar el nuevo régimen, el Consejo Municipal decidió cambiarle el nombre por el de Luis Bello, en honor al escritor y periodista de Acción Republicana.(1)

Al terminar la Guerra Civil el Depósito Municipal y la Escuela Primo de Rivera, fueron los centros de detención, que tuvo Crevillente y que albergaron a cerca de 100 presos, hasta su traslado a Albatera.(2)

 

Información procedente de:

(1) Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra Civil

(2) “Las cárceles de la posguerra en la provincia de Alicante, un estudio de la represión franquista (1939-1945), Juan Mártinez Leal - Miguel Orts Montenegro

 

lunes, 23 de marzo de 2026

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – ALARICO LÓPEZ TERUEL – CREVILLENTE – ALICANTE

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – ALARICO LÓPEZ TERUEL – CREVILLENTE – ALICANTE                                   

Alarico López Teruel, fu maestro y director de las Escuelas Nuevas de Crevillent durante la II República Española (1934-1939). Su llegada marcó una renovación pedagógica significativa, implementando métodos educativos activos, promoviendo bibliotecas, roperos, colonias infantiles y gestionando la cantina escolar. Su labor lo convirtió en una figura respetada en la comunidad, participando en eventos públicos y publicaciones locales.

Con el estallido de la Guerra Civil Española, Crevillent se convirtió en un punto estratégico de la retaguardia republicana. A pesar de las dificultades sociales e institucionales, Alarico logró mantener la escuela en funcionamiento y en un estado de gran prestigio. En octubre de 1937, fue ascendido a Inspector de Primera Enseñanza Provincial, lo que le obligó a ausentarse ocasionalmente de su puesto como director.

Uno de los mayores retos que enfrentó durante la guerra fue la escasez de recursos y el hambre que afectaba a los niños, muchos de los cuales eran hijos de padres en el frente o encarcelados. Alarico, con el apoyo del Ayuntamiento y la organización pacifista Amigos Cuáqueros, logró establecer comedores escolares gratuitos que ofrecían tres comidas diarias a los menores. Además, supervisó colonias infantiles para niños refugiados, como las ubicadas en Los Molinos, Villa Rosa y la Torreta, que fueron financiadas por el Ministerio de Instrucción Pública, el Socorro Rojo Internacional y donaciones extranjeras. Estas colonias no solo proporcionaban alimento y refugio, sino que también tenían un propósito educativo y recreativo.

                                                                 



   

Sin embargo, la victoria franquista en 1939 trajo consigo una dura represión contra quienes habían apoyado la República. Alarico fue uno de los primeros en ser detenido en Crevillent. Fue acusado de propaganda marxista, de influir políticamente en los niños y de tener vínculos con el Frente Popular. A pesar de las numerosas declaraciones en su favor, fue encarcelado en varios centros, incluyendo los campos de concentración de Albatera y Portaceli, y finalmente en el Reformatorio de Alicante. Aunque fue liberado en 1941 al no encontrarse pruebas concluyentes en su contra, fue depurado como maestro y se le prohibió ejercer su profesión, lo que lo obligó a abandonar Crevillent.

Alarico se trasladó primero a Madrid y luego a Valencia, donde trabajó como ferroviario y vivió el resto de su vida. Aunque fue obligado a abandonar su vocación como maestro, su legado educativo y humano perduró en la memoria de sus alumnos, colegas y vecinos, quienes continuaron recordándolo con cariño y admiración incluso décadas después.

Información procedente del trabajo de Jordi Blázquez Poveda:

“Alarico López Teruel. Un maestro de otro tiempo” Aparecido en, “Crevillent, la etnografía de un pueblo. Cuadernos de Antropología – Etnografía – Historia”

 

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – COOPERATIVA DEL TRANSPORTE – CREVILLENTE – ALICANTE                                            

Solo hay constancia de una empresa de transportes durante el periodo bélico y en épocas anteriores: Autocares Miralles.
La Cooperativa Industrial del Transporte se tiene que entender en el contexto de la transformación cooperativista, colectivista y de incautación de los centros de producción ya existentes.

El transporte de víveres y de mercancías en tiempos de guerra era complicado. Todo el territorio estaba controlado y por los cauces de comunicación existían numerosos controles. Por esta razón, cualquier viaje para llevar materiales o víveres tenía que ser previamente autorizado por las autoridades competentes.
En ese sentido, era el Consejo Municipal, a través de la Comisión de Transportes, la que realizaba esas autorizaciones de rutas relacionadas con artículos de guerra o de cualquier otro tipo de material.

                                                                                







                                                                                      

Así, por ejemplo, se conserva una autorización de la Comisión de Transportes del Consejo de Crevillente, del 2 de septiembre, la cual permite a un Fiat con matrícula A-4906 de la Cooperativa Industrial del Transporte, realizar un servicio, a la provincia de Alicante y Murcia al objeto de adquirir primeras materias destinadas a la *fabricación de artículos de guerra.

Este pedido y transporte, podría estar relacionado con la instalación de una fábrica de munición que se situó en la actual calle Virgen de Carmen, donde antiguamente se encontraba el edificio de la Cooperativa Eléctrica.

Información procedente de:

Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra Civil

 

 

miércoles, 18 de marzo de 2026

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – UNIÓN DE MUJERES ANTIFASCISTAS – CREVILLENTE – ALICANTE

 

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – UNIÓN DE MUJERES ANTIFASCISTAS – CREVILLENTE – ALICANTE                               

La Unión de Mujeres Antifascistas de Crevillente se constituyó el 7 de noviembre de 1937 bajo el nombre Agrupación de mujeres contra la guerra y el fascismo.
El primer comité estuvo integrado por María Espinosa Santamaría (presidenta), Remedios Hurtado Carreras (secretaría general), Casimira Fernández (secretaría de organización), Enriqueta Alvarado (secretaría de agitación y propaganda), Amparo Sánchez Serrano (secretaría de Trabajo), Adela Martínez Fuentes (secretaría de cultura), y Juana Alarcón García (finanzas).
La agrupación celebraba sus reuniones en el paseo de Rodolfo Llopis, aunque, desde diciembre de 1937, su sede social se encontraba en el piso superior del Socorro Rojo Internacional (en la calle San Roque, 4).

                                                                                      


                                                                                       


La Unión de Mujeres Antifascistas realizaba actividades de formación y de colaboración en la retaguardia. Así, por ejemplo, el 30 de abril se da una conferencia, que organiza la entidad, sobre el origen del 1.º de Mayo como fiesta del trabajo, el origen de la bandera roja, o el proceso de las luchas sociales en España durante 40 años.

Algunas de las máquinas que empleaban esta agrupación eran procedentes de incautaciones, que el Socorro Rojo Internacional daba para que esta organización y la Unión de Muchachas trabajaran para las colonias y el comité de refugiados.

En los primeros meses de guerra, se produjo una espectacular movilización de miles de mujeres, hasta entonces aisladas de la dinámica sociopolítica del país. Participaron en la fortificación de barricadas, la cura de los heridos, la organización de asistencia en la retaguardia, la realización de servicios auxiliares de la guerra, etc. Por eso, en este contexto, las organizaciones femeninas jugaron un papel muy importante.

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Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra Civil

lunes, 16 de marzo de 2026

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – PSOE – CREVILLENTE – ALICANTE

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – PSOE – CREVILLENTE – ALICANTE                                      

Las ideas socialistas eran las más arraigadas en la población durante el conflicto bélico. El número de afiliados en el primer semestre de 1937 era de 190 hombres y 26 mujeres.
Antes de la guerra, la Agrupación Socialista ya organizaba actos y mítines multitudinarios, como el celebrado en el trinquete Avenida, el 2 de febrero de 1936 celebrado junto con las sociedades obreras y las Juventudes Socialistas. En enero de 1936 su portavoz era Manuel Quesada.
Eran la principal fuerza en el Consejo Municipal. Sin embargo, tenían grandes dificultades para conseguir una sede propia. El 24 de mayo de 1936, junto con la UGT, determinan crear una Casa del Pueblo que sea propiedad de los trabajadores y de sus propias organizaciones.

En marzo de 1937, su sede todavía se encontraba en la calle Primero de Mayo, 4, pero el 19 de mayo ya estaban instalados en la Casa del Pueblo (situada en la calle Blasco Ibáñez, actual 1.º de Mayo, sin indicar número). En agosto de 1938, aparece por primera vez la dirección completa: Blasco Ibáñez, 7.
La documentación existente demuestra una fuerte relación de la agrupación local con los peldaños superiores. En junio de 1938, realiza una donación de 585 pesetas a la Federación Socialista, y el pago de 983 pesetas en suscripciones en el periódico Avance.

                                                                                  







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Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra Civil

lunes, 9 de marzo de 2026

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – SOCORRO ROJO INTERNACIONAL – CREVILLENTE – ALICANTE

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – SOCORRO ROJO INTERNACIONAL – CREVILLENTE – ALICANTE

El Socorro Rojo Internacional se convirtió en una de las organizaciones más importantes de la localidad debido a la gran cantidad de tareas que realizaba.

Su Comité Local contaba con miembros del Consejo Municipal y del Frente Popular, de cooperativas, sindicatos y otras entidades afines.
El Socorro Rojo Internacional era el punto de encuentro y de información para todas aquellas personas que se deseaba conocer el paradero. Por ejemplo, refugiados y heridos provenientes otros lugares que estaban en Crevillente, ponían anuncios en los periódicos solicitante información sobre alguna persona en concreto. Y la sede del SRI era el lugar donde se tenía que transmitir esa información.
En Crevillente, por voluntad del Consejo Municipal, en diciembre de 1936 acuerda que sea el Socorro Rojo Internacional la entidad que gestione el Hospital de Sangre así como el retorno de los heridos de guerra en la localidad. La gestión en el Hospital de Sangre se realizará hasta medios de 1937, momento en que pasó a manos militares.

                                                                              







La sede del SRI estaba situada en la calle Santa Roque, 2. Su funcionamiento interno era a través del comité local y varios grupos de trabajo. El más conocido era el Grupo Pasionaria. También había grupos de barriadas, pero que no funcionaban muy bien; por eso se abogaba por los grupos de fábrica. En octubre de 1937, envían una circular invitando a varias entidades a crear un Grupo de base del SRI en ellas. La Laboradora Alpargatera es una de las que responde, creando el grupo llamado Lina Ódena.
El SRI se financiaba a través del pago de socios y de donaciones, pidiendo a las cooperativas aportar 500 pesetas a la suscripción de la entidad, así como en la venta de entradas de las actuaciones que organizaba el Teatro Chapí. Financiación que, después, se revertía en asistencia sanitaria y social, o en donaciones y envíos de víveres a los frentes y lugares con más necesidades. Así por ejemplo acontece en los donativos a la Comisión Pro-Euzkadi (200 pesetas el Comité Local y 35 el Grupo Pasionaria).

                                                                                






En el mes marzo, había 34 subscriptores que pagaban entre 20, 10 y 5 pesetas, sumando un total de 290 pesetas; las donaciones ascendían a 506,10 pesetas. Esas donaciones provenían de las compañías de los frentes, las cuales aportaban 5 pesetas por persona.
Se conserva una acta de una asamblea realizada el 31 de octubre de 1937 y celebrada en el Teatro Chapí, en el que se tratan aspectos como el traspaso del hospital de sangre a hospital militar o la reorganización del comité.
Además, también se debate otros aspectos como del fracaso de creación de una guardería infantil, debido a la posición adoptada por el Comité Provincial; la creación de una biblioteca en el hospital de sangre y de encomendar periódicos de todos los matices antifascistas.

                                                                                   







En esa asamblea, el comité dimite por el escaso número de delegados, puesto que han tenido que ir al frente, y por la retirada de los representantes de la CNT. La asamblea acuerda el nuevo comité compuesto por: Felipe Manchón, Antonio Quesada, Francisco Mas, Juan Soto, Enrique Sala y Salvador Lledó.

                                                                                    


Durante la Guerra Civil Española, el Socorro Rojo Internacional, llevó a cabo una labor muy destacada durante todo el conflicto, en atención sanitaria, colonias infantiles, ayuda a refugiados, talleres de ropa, etc., tareas desarrolladas mayoritariamente por mujeres.

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Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra Civil

lunes, 2 de marzo de 2026

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – COPERATIVA TEXTIL CREVILLENTINA – CREVILLENTE – ALICANTE

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – COPERATIVA TEXTIL CREVILLENTINA – CREVILLENTE – ALICANTE                                

Fábrica de alfombras Hijo de Augusto Mas / La Fábrica Grande
La Cooperativa Textil Crevillentina se tiene que entender en el contexto de la transformación cooperativista, colectivista y de incautaciones de los centros de producción ya existentes. Con la fuga de muchos de los industriales de la localidad, sobre todo de las principales factorías, los obreros ocuparon la dirección, incautando las fábricas y formando cooperativas y colectividades.
Algunas fábricas se agruparon en torno a un mismo paraguas cooperativista, con lo cual habían varios centros de producción con una sola razón social. Otros, en cambio, serían sociedades incautadas o cooperativistas de una sola fábrica. Una de estas empresas fue la Cooperativa Textil Crevillentina. Denominada fuera del periodo bélico Fábrica de Alfombras de Augusto Mas, o la Fábrica Grande, era la empresa de alfombras y esteras más grande de la localidad y del país.

                                                                              








Los inicios de transformación de la empresa en cooperativa podrían estar los primeros días de octubre de 1936. El 8 de ese mes, aparece un edicto en el periódico El Día, en que se reseña el secuestro de fincas hipotecadas que salan a subasta, indicando la fábrica en la calle Virgen del Carmen 9 y en calle Tejedores.
El mes siguiente, la Cooperativa obrera de Producción La Comercial, creada en abril de 1936, y registrada el 18 de mayo, decide, por Junta General extraordinaria de 26 de noviembre, cambiar el nombre de La Comercial por el de Cooperativa Textil Crevillentina.

Durante el tiempo duró la contienda, las instalaciones de la cooperativa no se detuvieron, y sirvieron para varias funciones, más allá de la propia producción. Según parece, los cuáqueros llegados a Crevillente establecieron un depósito de víveres y de provisiones en la fábrica, principalmente harina, leche en polvo, azúcar, chocolate, aceite y arroz.

                                                                                    








En cuanto a la producción industrial, la fábrica participó activamente en el suministro de sacos y telas para varias funciones de la contienda. Así, por ejemplo, el 23 de marzo de 1937 la Cooperativa ofrece a la Inspección General de Ingenieros, la cual acepta, la construcción de 300.000 sacos terreros de 32×67 con un peso de 170 gr. a 0,58 pesetas, resultando un total de 174.000 pesetas. La entrega se fija en 30.000 sacos semanales a partir de principios de abril.
Por otro lado, el 24 de abril de 1937, el Campamento del Saladar Estación Albatera (el que hoy se conoce como el Campo de Concentración de Albatera) pide enviar urgentemente tres piezas de tela para camisa caqui para el Batallón de Fortificaciones y Trenzas Blindados. El coste de esas telas es de 385,65 pesetas.

                                                                                       








La Cooperativa Textil Crevillentina formaba parte de la Federación Local de Cooperativas, también llamada Federación Local de Industrias, junto con Hilaturas Mas Candela, la Mutua de Hilados, Colectividad Crivi, Laboradora Alpargatera, Cooperativa Industrial del Transporte y Villa Concha. Por esta razón, también tenía un representante en el Consejo Municipal que, a principios de 1938, era Joaquín Molina, secretario de la cooperativa.
En esos momentos, la sociedad, con el resto de industrias de la Federación, participaron en el proyecto Organización de las Instituciones e Higiene Infantil con la aportación de 125.000 pesetas entre las 7 cooperativas de producción federadas, a abonar en 12 partes.

                                                                                       











Además, las grandes industrias tenían una gran responsabilidad de solidaridad, aportando cantidades económicas para varios fines, tanto locales como nacionales. Algunos ejemplos son: la compra de bonos para espectáculos y funciones en apoyo a alguna causa relacionada con el conflicto, o ayudas económicas directas para el frente activo en esos momentos (Euskadi, Madrid, Teruel, València, el Ebro…). Para el Frente de Levante, por ejemplo, la Cooperativa Textil Crevillentina aportó 10.000 pesetas.
A nivel local, esa solidaridad también se refleja en la participación y donación económica a entidades u organismos locales, así como en la participación activa de estas. Por ejemplo, tenían un representante en el Comité Local del Socorro Rojo Internacional y aportaba una suscripción a la entidad de 500 pesetas. El 4 de noviembre de 1937, SRI pide a la Cooperativa Textil que, además, formen parte de la comisión que organiza los envío de víveres a varios puntos del conflicto, con motivo del primer cumpleaños de la defensa de la ciudad.

                                                                                       


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Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra Civil