ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – HOSPITAL MUNICIPAL – CREVILLENTE – ALICANTE
El 31 de julio de 1936, la Corporación Municipal decide
incautar el edificio de las Hermanas Teresianas Carmelitas, dedicado a la
enseñanza, con todo el material científico y pedagógico de su interior. La
actuación se amparó por el decreto de 27 de julio y fue avalada por la Junta
Provincial de Incautación de Edificios Religiosos. El listado provincial de
inmuebles incautados aparece publicado en prensa a mediados de agosto y en él
aparece el Colegio de la Congregación de Trinitarias Descalzas. En noviembre,
se establece la coeducación en las aulas de la escuela.
Al parecer, después de haber municipalizado el
hospital e incautado el colegio, las religiosas abandonaron la localidad
protegidas por la fuerza pública. Justo antes de su salida, el hospital tenía
50 enfermos y las escuelas acogían a 120 niños de párvulos y 140 de elemental.
Desde los primeros momentos de la contienda, Crevillente y la
mayoría de pueblos de la retaguardia se convierten en alojamientos de enfermos,
heridos y refugiados de guerra, provocando problemas de abastecimiento y la
carencia evidente de camas para heridos y enfermos.
Así, se propone habilitar el hospital municipal
como hospital de sangre, trasladando allí mismo el Centro Primario de Higiene.
El 7 de agosto de 1936, el Ayuntamiento ofrece 25 camas para que pueda
habilitarse como Hospital de Sangre, si bien lo concerniente al servicio médico
y farmacéutico tiene que correr a cargo del Gobierno por miedo a carecer en
esta localidad de medios para atender a los indicados servicios.
Por lo tanto, el hospital municipal estuvo
permanentemente en relación con el hospital de sangre, atendiendo enfermos y
heridos.
Información procedente de:
Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra
Civil






















































