lunes, 23 de marzo de 2026

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – ALARICO LÓPEZ TERUEL – CREVILLENTE – ALICANTE

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – ALARICO LÓPEZ TERUEL – CREVILLENTE – ALICANTE                                   

Alarico López Teruel, fu maestro y director de las Escuelas Nuevas de Crevillent durante la II República Española (1934-1939). ​ Su llegada marcó una renovación pedagógica significativa, implementando métodos educativos activos, promoviendo bibliotecas, roperos, colonias infantiles y gestionando la cantina escolar. ​ Su labor lo convirtió en una figura respetada en la comunidad, participando en eventos públicos y publicaciones locales.

Con el estallido de la Guerra Civil Española, Crevillent se convirtió en un punto estratégico de la retaguardia republicana. ​ A pesar de las dificultades sociales e institucionales, Alarico logró mantener la escuela en funcionamiento y en un estado de gran prestigio. ​ En octubre de 1937, fue ascendido a Inspector de Primera Enseñanza Provincial, lo que le obligó a ausentarse ocasionalmente de su puesto como director. ​

Uno de los mayores retos que enfrentó durante la guerra fue la escasez de recursos y el hambre que afectaba a los niños, muchos de los cuales eran hijos de padres en el frente o encarcelados. ​ Alarico, con el apoyo del Ayuntamiento y la organización pacifista Amigos Cuáqueros, logró establecer comedores escolares gratuitos que ofrecían tres comidas diarias a los menores. Además, supervisó colonias infantiles para niños refugiados, como las ubicadas en Los Molinos, Villa Rosa y la Torreta, que fueron financiadas por el Ministerio de Instrucción Pública, el Socorro Rojo Internacional y donaciones extranjeras. Estas colonias no solo proporcionaban alimento y refugio, sino que también tenían un propósito educativo y recreativo. ​

                                                                 



   

Sin embargo, la victoria franquista en 1939 trajo consigo una dura represión contra quienes habían apoyado la República. ​ Alarico fue uno de los primeros en ser detenido en Crevillent. ​ Fue acusado de propaganda marxista, de influir políticamente en los niños y de tener vínculos con el Frente Popular. ​ A pesar de las numerosas declaraciones en su favor, fue encarcelado en varios centros, incluyendo los campos de concentración de Albatera y Portaceli, y finalmente en el Reformatorio de Alicante. ​ Aunque fue liberado en 1941 al no encontrarse pruebas concluyentes en su contra, fue depurado como maestro y se le prohibió ejercer su profesión, lo que lo obligó a abandonar Crevillent. ​

Alarico se trasladó primero a Madrid y luego a Valencia, donde trabajó como ferroviario y vivió el resto de su vida. ​ Aunque fue obligado a abandonar su vocación como maestro, su legado educativo y humano perduró en la memoria de sus alumnos, colegas y vecinos, quienes continuaron recordándolo con cariño y admiración incluso décadas después.

Información procedente del trabajo de Jordi Blázquez Poveda:

“Alarico López Teruel. Un maestro de otro tiempo” Aparecido en, “Crevillent, la etnografía de un pueblo. Cuadernos de Antropología – Etnografía – Historia”

 

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