ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA - HOSPITAL DE SANGRE Nº 14 - CREVILLENTE - ALICANTE
En el Parque Nuevo de Crevillente se ubicó el Hospital de Sangre número 14. El hospital ocupaba las dos casas que allí se encuentran, pero la principal, que es la sede del actual Museo Arqueológico, estaba destinada a dependencias médicas en la planta baja, mientras que en las plantas altas se encontraban las camas para los heridos.
El Hospital de Sangre será una prioridad para el Consejo Municipal solo iniciada la contienda debido a la gran cantidad de heridos que iban llegando a la zona de retaguardia.
A finales de 1936, parece que se quería proponer la casa contigua a la de la señora Furió (esta casa era la sede de la FAI, en la actual calle Virgen de Carme, 1), pero parece que ya estaba destinada a la colonia de Guadalajara.
Poco más se sabe hasta su instalación definitiva en la Casa del Parque, abandonada al inicio de la contienda por su propietario Pascual Mas Mas, presidente de la Diputación durante la Dictadura de Primo de Rivera. Se trata de una vivienda construida en 1937 de dos plantas y una buhardilla a dos aguas, que contaba también con un edificio anexo, hoy desaparecido.
A finales de 1936, parece que se quería proponer la casa contigua a la de la señora Furió (esta casa era la sede de la FAI, en la actual calle Virgen de Carme, 1), pero parece que ya estaba destinada a la colonia de Guadalajara.
Poco más se sabe hasta su instalación definitiva en la Casa del Parque, abandonada al inicio de la contienda por su propietario Pascual Mas Mas, presidente de la Diputación durante la Dictadura de Primo de Rivera. Se trata de una vivienda construida en 1937 de dos plantas y una buhardilla a dos aguas, que contaba también con un edificio anexo, hoy desaparecido.
Hasta medios de 1937, el hospital de sangre estaba organizado y gestionado por el Socorro Rojo Internacional. A partir de esa fecha, se traspasan las competencias a las administraciones militares, pasándose también a denominarse Hospital de guerra (u hospital militar), aunque popularmente continuaría denominándose Hospital de sangre.
El traspaso de la gestión del Socorro Rojo a las administraciones militares supuso la pérdida de la gestión directa en cuestiones de ayuda a los heridos de guerra y en la pérdida de control sobre las admisiones de personal, teniéndose que hacer todas las gestiones por peticiones a las autoridades militares. Aspecto que se lamenta lo Socorro Rojo en la asamblea celebrada en octubre de 1937 en el Teatro Chapí.
El traspaso de la gestión del Socorro Rojo a las administraciones militares supuso la pérdida de la gestión directa en cuestiones de ayuda a los heridos de guerra y en la pérdida de control sobre las admisiones de personal, teniéndose que hacer todas las gestiones por peticiones a las autoridades militares. Aspecto que se lamenta lo Socorro Rojo en la asamblea celebrada en octubre de 1937 en el Teatro Chapí.
La relación de heridos y enfermos en el hospital de sangre número 14 del 23 de febrero al 3 de marzo de 1937 (todavía era gestionado por el Socorro Rojo) era de 68 personas, la mayoría de Crevillente, mientras que 12 personas habían sido dadas de alta.
La relación de los puestos de trabajo en esas fechas era de: sección de médicos (director y dos médicos), sección de practicantes (dos hombres), sección enfermeras (cuatro mujeres y dos hombres), sección limpieza (tres mujeres), sección cocina (dos cocineras y una ayudante), sección lavanderas (dos mujeres), dirección (responsable general, responsable organizador y responsable administrador), servidumbre comedor (dos hombres), jardinero (uno) y chófer (uno).
La relación de los puestos de trabajo en esas fechas era de: sección de médicos (director y dos médicos), sección de practicantes (dos hombres), sección enfermeras (cuatro mujeres y dos hombres), sección limpieza (tres mujeres), sección cocina (dos cocineras y una ayudante), sección lavanderas (dos mujeres), dirección (responsable general, responsable organizador y responsable administrador), servidumbre comedor (dos hombres), jardinero (uno) y chófer (uno).
Durante el gobierno de Largo Caballero se procedió a la centralización de los recursos bajo un mando único. Esto también afectó la sanidad la cual, por Orden del Ministerio de la Guerra de 23 de enero de 1937, ordenaba la militarización de los hospitales civiles con más de 300 camas. A la vez, también dispuso el cierre de los hospitales que no tuvieron un mínimo de esas camas. Las dos disposiciones tardaron un tiempo al aplicarse y, parece que, la segunda, no se cumplió totalmente.
Información procedente de Revista del Vinalopó, 17, artículo de Bienvenido Mas Belén “Gom si no haguera passat res mès enllà del front: Crevillent, 1936-1939”
Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra Civil








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