lunes, 2 de marzo de 2026

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – COPERATIVA TEXTIL CREVILLENTINA – CREVILLENTE – ALICANTE

ESPACIOS DE LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – COPERATIVA TEXTIL CREVILLENTINA – CREVILLENTE – ALICANTE                                

Fábrica de alfombras Hijo de Augusto Mas / La Fábrica Grande
La Cooperativa Textil Crevillentina se tiene que entender en el contexto de la transformación cooperativista, colectivista y de incautaciones de los centros de producción ya existentes. Con la fuga de muchos de los industriales de la localidad, sobre todo de las principales factorías, los obreros ocuparon la dirección, incautando las fábricas y formando cooperativas y colectividades.
Algunas fábricas se agruparon en torno a un mismo paraguas cooperativista, con lo cual habían varios centros de producción con una sola razón social. Otros, en cambio, serían sociedades incautadas o cooperativistas de una sola fábrica. Una de estas empresas fue la Cooperativa Textil Crevillentina. Denominada fuera del periodo bélico Fábrica de Alfombras de Augusto Mas, o la Fábrica Grande, era la empresa de alfombras y esteras más grande de la localidad y del país.

                                                                              








Los inicios de transformación de la empresa en cooperativa podrían estar los primeros días de octubre de 1936. El 8 de ese mes, aparece un edicto en el periódico El Día, en que se reseña el secuestro de fincas hipotecadas que salan a subasta, indicando la fábrica en la calle Virgen del Carmen 9 y en calle Tejedores.
El mes siguiente, la Cooperativa obrera de Producción La Comercial, creada en abril de 1936, y registrada el 18 de mayo, decide, por Junta General extraordinaria de 26 de noviembre, cambiar el nombre de La Comercial por el de Cooperativa Textil Crevillentina.

Durante el tiempo duró la contienda, las instalaciones de la cooperativa no se detuvieron, y sirvieron para varias funciones, más allá de la propia producción. Según parece, los cuáqueros llegados a Crevillente establecieron un depósito de víveres y de provisiones en la fábrica, principalmente harina, leche en polvo, azúcar, chocolate, aceite y arroz.

                                                                                    








En cuanto a la producción industrial, la fábrica participó activamente en el suministro de sacos y telas para varias funciones de la contienda. Así, por ejemplo, el 23 de marzo de 1937 la Cooperativa ofrece a la Inspección General de Ingenieros, la cual acepta, la construcción de 300.000 sacos terreros de 32×67 con un peso de 170 gr. a 0,58 pesetas, resultando un total de 174.000 pesetas. La entrega se fija en 30.000 sacos semanales a partir de principios de abril.
Por otro lado, el 24 de abril de 1937, el Campamento del Saladar Estación Albatera (el que hoy se conoce como el Campo de Concentración de Albatera) pide enviar urgentemente tres piezas de tela para camisa caqui para el Batallón de Fortificaciones y Trenzas Blindados. El coste de esas telas es de 385,65 pesetas.

                                                                                       








La Cooperativa Textil Crevillentina formaba parte de la Federación Local de Cooperativas, también llamada Federación Local de Industrias, junto con Hilaturas Mas Candela, la Mutua de Hilados, Colectividad Crivi, Laboradora Alpargatera, Cooperativa Industrial del Transporte y Villa Concha. Por esta razón, también tenía un representante en el Consejo Municipal que, a principios de 1938, era Joaquín Molina, secretario de la cooperativa.
En esos momentos, la sociedad, con el resto de industrias de la Federación, participaron en el proyecto Organización de las Instituciones e Higiene Infantil con la aportación de 125.000 pesetas entre las 7 cooperativas de producción federadas, a abonar en 12 partes.

                                                                                       











Además, las grandes industrias tenían una gran responsabilidad de solidaridad, aportando cantidades económicas para varios fines, tanto locales como nacionales. Algunos ejemplos son: la compra de bonos para espectáculos y funciones en apoyo a alguna causa relacionada con el conflicto, o ayudas económicas directas para el frente activo en esos momentos (Euskadi, Madrid, Teruel, València, el Ebro…). Para el Frente de Levante, por ejemplo, la Cooperativa Textil Crevillentina aportó 10.000 pesetas.
A nivel local, esa solidaridad también se refleja en la participación y donación económica a entidades u organismos locales, así como en la participación activa de estas. Por ejemplo, tenían un representante en el Comité Local del Socorro Rojo Internacional y aportaba una suscripción a la entidad de 500 pesetas. El 4 de noviembre de 1937, SRI pide a la Cooperativa Textil que, además, formen parte de la comisión que organiza los envío de víveres a varios puntos del conflicto, con motivo del primer cumpleaños de la defensa de la ciudad.

                                                                                       


Información procedente de:

Memoria de Crevillent. Llocs i Espais de la Guerra Civil